¡Síguenos!El festejo del remo vikingo se robó la atención tras el silbatazo final.
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La selección noruega aseguró su lugar en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 y protagonizó una de las celebraciones más llamativas del torneo.
Noruega firmó un regreso histórico a las Copas del Mundo al imponerse 3-2 sobre Senegal en Nueva York/Nueva Jersey, resultado que le permitió asegurar su boleto a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
El conjunto nórdico encontró en Erling Haaland a su principal figura. El atacante anotó un doblete determinante para alcanzar cuatro goles en el certamen y liderar una victoria que exigió concentración y resistencia frente a la intensidad del representativo africano.
Los dirigidos por Ståle Solbakken supieron responder en los momentos más exigentes del encuentro. Aunque Senegal mantuvo presión constante durante amplios lapsos del partido, Noruega logró conservar la ventaja y sellar tres puntos fundamentales en la fase de grupos.
Con este triunfo, la selección noruega llegó a 6 puntos en el Grupo I, cifra que le garantiza su clasificación a la ronda de eliminación directa antes de enfrentar a Francia en la última jornada de la Fase de Grupos de la justa mundialista celebrada en Norteamérica.
Más allá del resultado deportivo, una de las imágenes más destacadas de la jornada surgió después del silbatazo final. Los jugadores noruegos se acercaron a una zona repleta de aficionados vestidos de rojo para participar en la ya popular coreografía del remo vikingo, una celebración que se ha convertido en símbolo de identidad para la afición escandinava.
La escena estuvo encabezada por Martin Odegaard, quien tomó un tambor para marcar el ritmo de los movimientos. Inspirados en los históricos barcos de guerra conocidos como Drakkar, miles de seguidores y futbolistas coordinaron la coreografía simulando una travesía marítima. Sentados de manera simbólica, movieron los brazos al unísono como si impulsaran una embarcación en alta mar.
La celebración incrementó gradualmente su intensidad entre cánticos y palmas, generando un ambiente que hizo retumbar la estructura del Estadio Nueva York/Nueva Jersey este lunes 22 de junio.

