¡Síguenos!
TwittearVisitas: 109
Ecosistemas debilitados amenazan alimentos, agua y estabilidad climática.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó que la biodiversidad del planeta atraviesa una crisis sin precedentes, con impactos directos y crecientes sobre la vida humana. De acuerdo con estimaciones respaldadas por organismos científicos internacionales, de los 8.1 millones de especies de plantas y animales que existen en la Tierra, alrededor de un millón enfrenta riesgo de extinción, muchas de ellas en el corto y mediano plazo.
La advertencia surge de evaluaciones globales sobre el estado de los ecosistemas, las cuales identifican como principales factores de esta pérdida acelerada la destrucción de hábitats, el cambio de uso de suelo, la sobreexplotación de recursos naturales, la contaminación, la introducción de especies invasoras y los efectos cada vez más visibles del cambio climático.
Este deterioro no se limita a la vida silvestre. Según la ONU, la reducción de especies impacta de manera directa en la seguridad alimentaria, el acceso al agua, la salud humana y la estabilidad económica de las sociedades. La desaparición de organismos clave debilita la capacidad de los ecosistemas para ofrecer servicios esenciales, como la polinización de cultivos, la regulación del clima y la protección frente a fenómenos extremos.
En este contexto, el organismo internacional subrayó que la pérdida de biodiversidad no es solo un problema ambiental, sino también social y económico, con consecuencias de largo alcance. Frente a este escenario, la ONU llamó a acelerar acciones de conservación y a impulsar modelos de producción y consumo sostenibles.
Entre las recomendaciones destacan apoyar productos responsables con el medio ambiente, reducir el desperdicio, proteger áreas naturales y fortalecer políticas públicas orientadas a la restauración ecológica. La organización enfatizó que cada decisión individual cuenta y que la suma de esfuerzos ciudadanos, empresariales y gubernamentales puede marcar la diferencia para frenar la extinción masiva y preservar el equilibrio natural del planeta para las futuras generaciones.


