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El objetivo estaba ligado a la emboscada del ISIS en Palmira, ocurrida el 13 de diciembre.
Las fuerzas estadounidenses realizaron un ataque militar en el noroeste de Siria el viernes, operación que culminó con la muerte de Bilal Hasan al-Jasim, identificado como un líder terrorista afiliado a Al Qaeda, de acuerdo con información oficial.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el sábado que al-Jasim era un experimentado dirigente terrorista que planeó ataques y mantenía una relación directa con el atacante responsable de una emboscada del ISIS en Palmira, Siria, ocurrida el 13 de diciembre.
Durante ese ataque, dos militares estadounidenses y un intérprete estadounidense murieron, mientras que otros miembros del personal estadounidense y sirio resultaron heridos, según informaron autoridades estadounidenses. El incidente ocurrió mientras se desarrollaba una operación antiterrorista, precisó el Departamento de Defensa.
En diciembre, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, informó en la red social X que las fuerzas aliadas de Estados Unidos habían abatido al responsable del ataque. La confirmación del CENTCOM vincula ahora directamente a al-Jasim con esa acción.
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, sostuvo que la muerte del dirigente terrorista refleja la determinación de Estados Unidos de perseguir a quienes atacan a su personal. Afirmó que no existe lugar seguro para quienes ejecutan, planean o inspiran ataques contra ciudadanos y soldados estadounidenses.
Tras la emboscada de diciembre, el presidente Donald Trump prometió represalias, al calificar el hecho como “un ataque del ISIS contra Estados Unidos”. Desde entonces, Washington intensificó sus acciones militares en la región.
La semana pasada, Estados Unidos mantuvo ataques a gran escala en Siria como parte de la operación Hawkeye Strike, en la que fuerzas estadounidenses y aliadas han atacado más de 100 objetivos de infraestructura y arsenales del ISIS utilizando más de 200 municiones de precisión. Los ataques comenzaron en diciembre, dirigidos contra bastiones del ISIS en territorio sirio.
En el último año, Estados Unidos y sus aliados han capturado a más de 300 operativos del ISIS y abatido a más de 20 en Siria, eliminando amenazas consideradas directas para Estados Unidos y la seguridad regional, de acuerdo con el CENTCOM.


