¡Síguenos!
TwittearVisitas: 110
Riesgo global por energía y cadenas de suministro se intensifica
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono este domingo desde Washington D.C. al advertir que podría desatar “el infierno” en Irán si no reabre el estrecho de Ormuz antes del plazo fijado. El ultimátum vence el 6 de abril a las 8:00 p.m. ET, momento que el mandatario marcó como límite definitivo.
A través de su red Truth Social, Trump lanzó un mensaje directo y sin matices: anticipó que el martes será “el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente” en Irán, en referencia a posibles ataques contra infraestructuras estratégicas. La advertencia no llegó sola. También exigió la reapertura inmediata del paso marítimo, clave para el flujo energético global.
El cierre del estrecho de Ormuz, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, se ha convertido en uno de los efectos más disruptivos de la guerra en Oriente Medio, iniciada el 28 de febrero tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Trump insistió en que, si no hay respuesta antes del plazo, ordenará destruir centrales eléctricas iraníes. Una acción de este tipo, advierten analistas en su propio discurso implícito, podría empujar aún más los precios de la energía, el combustible y las cadenas de suministro, ya tensionadas.
El sábado, el mandatario reforzó su mensaje con otro aviso: “quedan 48 horas para que se desate el infierno”. Días antes, ya había prometido una ofensiva “con dureza” en un horizonte de dos o tres semanas.
En su mensaje a la nación del miércoles, Trump no detalló una estrategia concreta para poner fin al conflicto ni explicó cómo se lograría la reapertura del paso marítimo, dejando abiertas múltiples interrogantes sobre el desenlace inmediato.


