¡Síguenos!Irán responde con ataques y amenazas sobre rutas energéticas clave
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TEL AVIV, Israel — El ejército de Estados Unidos mantuvo por segundo día consecutivo la búsqueda de un piloto derribado en una zona montañosa de Irán, en un contexto de escalada militar que no cede. Mientras tanto, el presidente Donald Trump reiteró el sábado su advertencia a Teherán sobre el ultimátum para abrir el estrecho de Ormuz, con una frase directa: “El tiempo se está acabando”.
El incidente se originó el viernes, cuando dos aeronaves estadounidenses fueron atacadas. Irán identificó uno de los aviones como un F-15E Strike Eagle y ofreció una recompensa por el “piloto enemigo”. Ese mismo día, autoridades iraníes aseguraron haber atacado helicópteros Black Hawk, un hecho que no pudo ser verificado de manera independiente.
La guerra —que comenzó el 28 de febrero con acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel— entra en su sexta semana, dejando miles de muertos y un impacto global: mercados alterados, rutas marítimas interrumpidas y combustibles al alza. En paralelo, Benjamin Netanyahu afirmó: “Seguiremos aplastándolos”, tras confirmar ataques a infraestructura estratégica en Irán.
A pesar de que Trump declaró previamente que Irán había sido “derrotado”, un presunto dron iraní impactó instalaciones de Oracle en Dubái, evidenciando la persistencia del conflicto. Autoridades locales calificaron el hecho como menor y sin víctimas.
En el plano nuclear, un ataque cercano a la planta de Bushehr dejó un guardia muerto, mientras Rosatom evacuaba a 198 trabajadores. Es el cuarto incidente en ese sitio.
En paralelo, surgen señales de diálogo. Pakistán, junto con Turquía y Egipto, impulsa negociaciones. Sin embargo, Trump endureció su postura: “Quedan 48 horas antes de que el infierno se desate”.
La búsqueda del piloto se concentra en Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, mientras el Pentágono confirmó la caída de una aeronave y la desaparición de un segundo militar.
El conflicto también amenaza el tránsito en el Bab el-Mandeb, ruta clave para el comercio energético global. Hasta ahora, más de 1,900 personas han muerto en Irán, junto con víctimas en Israel, Líbano y fuerzas estadounidenses


