¡Síguenos!Programa H-2A crecería mientras sindicatos y demócratas impugnan nuevas disposiciones laborales.
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Las nuevas disposiciones de la Administración de Donald Trump perfilan un cambio profundo en el mercado laboral agrícola de Estados Unidos. Este martes 24 de marzo de 2026, en el marco del Día Nacional de la Agricultura, el Economic Policy Institute reveló que las reglas permitirán sumar al menos 150 mil trabajadores extranjeros con visas H-2A, pero con una reducción salarial de hasta 32 %.
El ajuste responde a una modificación en la metodología del Departamento del Trabajo, que ahora calcula los sueldos de jornaleros migrantes —el 90 % mexicanos— con parámetros distintos. Según explicó Daniel Costa, director de investigación del instituto, la caída salarial oscila entre 26 y 32 %, lo que redefine el costo de la mano de obra agrícola.
El efecto no se limita a trabajadores extranjeros. El análisis advierte que los salarios de empleados agrícolas estadounidenses podrían descender hasta 9 %, generando pérdidas colectivas de entre 4 mil 400 y 5 mil 400 millones de dólares anuales. En términos prácticos, los jornaleros han dejado de percibir entre 3 y 7 dólares por hora.
A esto se suma un cambio relevante: los empleadores pueden deducir hasta 30 % del salario por concepto de alojamiento, un gasto que previamente asumían.
El rediseño ocurre en un contexto de política migratoria restrictiva. “La Administración argumenta que habrá escasez de trabajadores por deportaciones”, señaló Costa. Bajo esa lógica, el programa H-2A crecería 35 %, pasando de 380 mil trabajadores actuales a 515 mil en 2034.
La estructura del campo estadounidense refuerza esta dependencia: 73 % de los trabajadores son hispanos y dos tercios inmigrantes, con un 47 % indocumentado, según datos recopilados por la Kaiser Family Foundation.
Mientras tanto, empleadores agrícolas reportan menos deportaciones de las previstas y respaldan el programa. Incluso, se señala que empresas vinculadas a Trump han utilizado esquemas H-2A y H-2B.
En respuesta, la Unión de Campesinos (UFW) y su fundación, junto a trabajadores, interpusieron una demanda contra la norma. Legisladores demócratas como Nancy Pelosi, Jesús “Chuy” García y Joaquín Castro impulsan una iniciativa para limitar las visas a 400 mil anuales.
“El crecimiento explosivo del programa ha sido una herramienta para la avaricia corporativa”, afirmó Erica Lomeli Corcoran.


