¡Síguenos!El tratado sostiene cadenas productivas y comercio regional sin impuestos
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La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que quienes más defendieron el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) fueron los empresarios estadounidenses, al subrayar que la integración productiva construida durante décadas convirtió al acuerdo en un pilar para ambas economías y sostiene la continuidad del intercambio comercial.
Durante su conferencia matutina, explicó que la confianza empresarial se evidenció cuando compañías de Estados Unidos presionaron para reabrir cruces fronterizos tras cierres temporales, como el de Ciudad Juárez a finales de 2025, que afectaron cadenas de suministro y generaron llamadas inmediatas para restablecer el tránsito.
Sheinbaum señaló que la relación comercial implica un flujo diario cercano a 400 mil vehículos y un intercambio superior a 300 mil millones de dólares, cifras que reflejan la interdependencia productiva del sector automotriz y de múltiples ramas manufactureras y de servicios.
Al abordar escenarios con y sin T-MEC, evitó especular sobre una ruptura y enfatizó que el tratado garantiza la ausencia de impuestos a importaciones y exportaciones cuando se cumplen las reglas de origen, lo que incentiva mayor producción local.
Detalló que los bienes sin contenido regional suficiente enfrentan aranceles, situación que cambió con disposiciones del gobierno estadounidense al inicio del segundo mandato de Donald Trump, impulsando a más empresas a incorporarse al marco del tratado.
Explicó que las reglas de origen fortalecen cadenas de valor en México, reducen la dependencia de terceros países y benefician al empleo en ambos lados de la frontera. Añadió que, aunque Estados Unidos aplicó aranceles a acero, aluminio y vehículos terminados, las exportaciones mexicanas crecieron en 2025, con avances en electrónicos y manufactura avanzada.
En el plano geopolítico, sostuvo que para Estados Unidos es estratégico mantener a América del Norte unida frente a China. Finalmente, reiteró que México mantiene una política exterior basada en la soberanía, la paz y la solución pacífica de controversias.

