¡Síguenos!La presidenta afirmó que el caso debe resolverse únicamente por la vía jurídica.
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La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que Rubén Rocha permanece en Sinaloa luego del ataque contra una vivienda vinculada con el gobernador con licencia. Desde Palacio Nacional, la mandataria rechazó las versiones difundidas en redes sociales y algunos espacios mediáticos sobre una presunta fuga o desaparición del exmandatario estatal.
“Él está en Sinaloa y ya pues él mismo podría informar o las otras nueve personas dónde están, pero no hay esta cosa de que, y ahora dónde está y se escapó”, declaró Sheinbaum durante su conferencia.
La mandataria sostuvo que la información específica sobre la ubicación de Rocha puede ser ampliada por el gabinete de seguridad, aunque insistió en que el político sinaloense continúa en territorio estatal. La declaración ocurrió después de que se le cuestionó sobre el ataque registrado contra una propiedad donde anteriormente habitó el gobernador con licencia y que actualmente estaba desocupada.
En su posicionamiento, Sheinbaum insistió en que el asunto debe mantenerse dentro del marco legal y no convertirse en una narrativa alimentada por especulaciones. Explicó que el gobierno de México recibió una solicitud urgente de detención y extradición contra diez ciudadanos mexicanos, entre ellos Rocha y un senador. Sin embargo, precisó que cualquier procedimiento requiere pruebas suficientes y expedientes sólidos.
La presidenta detalló que la Secretaría de Relaciones Exteriores consultó a la Fiscalía General de la República sobre la consistencia jurídica de la documentación enviada desde el extranjero. Tras la revisión, la fiscalía concluyó que hasta ahora no existen elementos suficientes para proceder legalmente.
A partir de ello, la cancillería solicitó información adicional antes de avanzar en cualquier posible trámite relacionado con extradición o detención. Sheinbaum subrayó que el gobierno federal actuará únicamente bajo criterios legales y no sobre presiones mediáticas o rumores difundidos en plataformas digitales.
También cuestionó las narrativas que presentan el caso como una persecución política automática. Señaló que parte de la discusión pública ha sido impulsada por desinformación y propaganda, lo que, afirmó, ha generado interpretaciones alejadas de los hechos verificables.
La mandataria insistió en diferenciar entre información confirmada y versiones construidas alrededor de la crisis política y de seguridad que atraviesa la entidad.

