¡Síguenos!Señaló que las impugnaciones no llegaron al Tribunal Electoral federal y por eso se validó la elección.
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El exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, aseguró que sí existieron denuncias e indicios de violencia vinculada al crimen organizado durante la elección de gobernador de Sinaloa en 2021, proceso en el que resultó ganador Rubén Rocha Moya.
Las declaraciones surgieron después de que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmara que la elección fue validada legalmente y que no existieron pruebas determinantes para anular los comicios.
Durante una entrevista, Córdova sostuvo que la elección fue confirmada jurídicamente porque las impugnaciones nunca llegaron a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Aun así, remarcó que sí se registraron hechos irregulares durante la jornada electoral.
“Irregularidades hubo”, afirmó el exfuncionario electoral, quien insistió en que las denuncias fueron presentadas por personal del INE ante las autoridades correspondientes.
De acuerdo con su explicación, durante la elección se reportaron incidentes en municipios como Guamúchil, Guasave y Los Mochis. En algunas casillas, hombres armados interrumpieron la votación; en otras, se denunciaron robos de urnas y material electoral.
Córdova detalló que existen carpetas de investigación abiertas desde el 6 de junio de 2021 relacionadas con amenazas a funcionarios de casilla, suspensión de votaciones y presunto apoderamiento de boletas electorales.
También cuestionó que la Fiscalía Especializada de Delitos Electorales no haya avanzado en las investigaciones pese a tener conocimiento de los hechos denunciados. Según dijo, incluso hubo litigios para impedir que el INE accediera a expedientes vinculados con otros casos relevantes.
El exconsejero aclaró que el instituto tuvo responsabilidades operativas durante la elección concurrente de 2021, incluyendo instalación de casillas, capacitación de funcionarios y fiscalización de campañas, pero subrayó que la validación final correspondió a autoridades electorales estatales.
Además, recordó que el Tribunal Electoral de Sinaloa avaló la elección en una sesión que, según señaló, duró “cuatro minutos y medio”.
Por su parte, Edmundo Jacobo Molina afirmó que en 2021 existió “un clima de violencia” ligado al proceso electoral y sostuvo que operadores políticos fueron intimidados o retenidos antes y durante la jornada electoral.
Tanto Jacobo como Córdova coincidieron en que el fenómeno de la violencia criminal en elecciones mexicanas no es nuevo y advirtieron que el Estado mexicano mantiene una deuda pendiente para garantizar procesos electorales libres de coerción.
Con Informacíon de Aristegui


